Datos prácticos

 

 

 

Crónica de Nepal-2005.

 

Este es el relato que he escrito durante las cuatro semanas que hemos pasado en Nepal. El viaje ha consistido en cinco días por el valle de Katmandú y dieciséis días efectuando el Tour del Annapurna, trekking que da la vuelta al macizo del Annapurna pasando por el collado de Thorung-La a 5416 metros, más los tres días en total que tardas en el viaje Barcelona-Londres-Doha-Katmandú a la ida y Katmandú-Doha-Frankfurt-Barcelona a la vuelta.

 

 

2 / 3 de Octubre, vuelo a Nepal.

 

            Empezamos en el aeropuerto de Barcelona. Con unos nervios que no podemos evitarlos, el vuelo lo tenemos a las 16:40, esperamos. Finalmente despegamos a las 17:00 con un acojone, yo claro, que estoy de una pieza en la butaca. Me ha tocado al lado de la ventana pero no puedo mirar de lo cagada que estoy.

 

            Llegamos a Londres a las 18:15, hora local. Por fin ya tengo un trozo hecho.

 

            Del aeropuerto de Heathrow salimos a las 22:00 rumbo a Qatar, donde llegamos a las 6:30 a su capital Doha. Parece que me estoy acostumbrando a volar, ya no estoy tan tensa como al principio. En Doha embarcamos a las 8:15 y salimos a las 8:50 muy puntuales.

 

            Ya estamos en el aeropuerto de Katmandú, ya puedo respirar tranquila, en cuanto a aviones se refiere. Aterrizamos a las 15:30, después a recoger el equipaje, pues tuvimos suerte, a otra gente que venía en el mismo avión se lo han perdido, pero bueno, esto es parte de la aventura, esto solo acaba de empezar.

 

            Solo salir del aeropuerto nos damos cuenta del caos circulatorio que hay en Katmandú, y en todo el país. Parece como si no hubiera normas de circulación, la única clara es que circulan por la izquierda, pero cada uno va a su bola, como pudimos comprobar mas tarde durante el viaje.

 

 

 

 

3 de Octubre, tarde en Katmandú.

 

            Bueno, llegamos al hotel, Hotel Vaishali, y a la hora de cenar nos llevan a un restaurante típico nepalí, con comida y danzas del país. Fuimos con una pareja de Madrid, a la que habían extraviado el equipaje, y un chico que vive en Asturias.

 

 

 

 

 

 

4 de Octubre, Katmandú.

 

            Nos recogen por la mañana temprano y nos llevan de visita por Katmandú, estupa de Swayambhunath,

 

      

 

zona de Durbar Square de Katmandú

 

      

 

y por la ciudad de Patan, zonas de Durbar Square, o plaza del palacio, en cualquier ciudad con palacio real existe la Durbar Square, y centro artesanal del campo de refugiados de Jawalakhel, Jawalakhel Handicraft Center.

 

    

 

            Después de recuperar el equipaje la pareja de Madrid, al final la habían facturado solo hasta Doha, cenamos y nos despedimos. Mañana cada uno tirará por su lado a efectuar las actividades que traía preparadas.

 

 

 

 

5 de Octubre, viaje al inicio de trekking, Katmandú – Besisahar.

 

 

            Nos vienen a buscar en taxi a las ocho de la mañana para ir a la estación de autobuses. Vamos con el guía, de nombre Prem, y con un porteador, que se llama Bhairab.

 

            Cuando llegamos a la estación y veo los autobuses, a cual más viejo y destartalado, se me encoge el estomago, pero bueno, tenemos que seguir el viaje. Prem me dice donde debo sentarme, atrás del todo, con las piernas tocando el asiento de delante y con las rodillas que cuando llego las tengo hechas polvo. Porque este viaje si que es una aventura, los conductores de los autobuses están como cabras, van a toda leche, hacen adelantamientos que te cagas, así que mejor no mirar, hemos visto algunos accidentes, pero bueno, no pasa nada, mejor no pensar, cuando lleguemos a Besisahar ya seguiré, espero.

 

    

 

            El paisaje con mucha vegetación, con arrozales que hacen unas terrazas preciosas, espero que la gente de las aldeas y los pueblos pequeños no agobien tanto como en Katmandú.

 

 

 

            Llegamos a Besisahar a las cuatro de la tarde, un poco cansados y con mucho calor. Prem nos lleva al hotel Annapurnas donde hacemos una siesta y después que nos despierta con té, nos aseamos y cambiamos las camisetas y bajamos a cenar a las siete menos cuarto, muy temprano, después damos una vuelta por el pueblo, que se da rápido. A la siete y media ya está todo cerrado y a las ocho ya estamos en la habitación. Mañana será el primer día del trekking y nos levantaremos a las seis y media.

 

            La habitación del hotel es un poco heavy y la letrina ni te cuento. La tenemos dentro de la habitación, un lujazo, pero no la describo porque realmente es cutre como ella sola, pero supongo que a partir de ahora esta debe ser la mejor.

 

 

 

 

 

6 de Octubre, 1º del trekking, Besisahar - Ngadi.

 

 

 

            Nos despierta la lluvia sobre las cinco y media y ya no puedo dormirme. Sobre las seis nos levantamos y lo preparamos todo para después del desayuno, cuando Prem nos diga de ponernos en marcha.

 

Como sigue lloviendo, Prem nos dice que esperaremos un poco por si amaina, al final salimos a las ocho, después de comprarnos unos paraguas, y poco a poco va dejando de llover, el camino es precioso.

 

Hay mucha vegetación y seguimos el valle del río Marsyangdi, ‘Sunny river’.

 

 

 

Paramos a las dos horas a beber algo en Khudi.

 

 

Seguimos hasta Bhulbhule pasando por dos puentes tibetanos y después de comer, a la una, seguimos hacia Ngadi.

 

 

 

Llegamos a las dos de la tarde y Prem nos lleva al hotel Kemal, donde, por cierto, nos podemos duchar con agua fría, pero no importa, la habitación es de dos camas pero está limpia, que es lo principal.

 

 

 

7 de Octubre, 2º del trekking, Ngadi - Jagat.

 

 

            Nos hemos levantado a las seis y cuarto y está lloviendo de mala manera, después del desayuno Prem nos dice que tranquilos, que esperaremos que pare un poco, salimos sobre las ocho, la lluvia a parado un poco, pero nos acompaña casi la mitad del camino.

 

 

 

            La verdad es que es una pasada el paisaje, con una vegetación exuberante, el camino pasa por un montón de aldeas donde los niños nos salen al paso por si cae algo. El camino no deja de subir y bajar continuamente, cruzando el río varias veces por puentes tibetanos que son una pasada.

 

 

 

En la última subida antes de llegar al pueblo de Jagat estoy muy cansada y llegamos a las tres y media al lodge Mont Blanc.

 

 

            Nos pegamos una buena ducha con agua fría y nos damos una vuelta por el pueblo. Se acaba rápidamente, normalmente son una calle principal y poca cosa más. La mayoría de las casas son lodges para turistas como nosotros, después de dar la vuelta hay unas cuantas niñas jugando con globos y una de ellas empieza a tirármelo para que juegue con ella. No tiene más de dos años, muy simpática, Josep va a buscar bolígrafos y los reparte entre los niños, acto seguido empiezan a venir un montón de niños, pero los bolígrafos se nos acaban rápido.

 

 

 

            Ya hemos pedido el menú para la cena, la verdad es que me cuesta un montón elegir, pues es muy repetitivo y cansa un poco, pero bueno, esto solo acaba de empezar, o sea, que mejor que me vaya acostumbrando, como con las letrinas que lo paso fatal, pero bueno, esto es lo que hay.

 

 

 

8 de Octubre, 3º del trekking, Jagat - Dharapani.

 

 

            Después del desayuno, como cada día, salimos a las ocho menos veinte hacia Dharapani. Seguimos el camino como los dos días anteriores por el río. Subiendo y bajando continuamente, el camino está lleno siempre de gente, turistas y lugareños que van y vienen con productos comprados o para vender. Es impresionante como van de cargados y los pies, los hay que van descalzos y otros con tan solo una chanclas, los más afortunados con zapatillas. Son una gente encantadora, siempre están riendo, sea cual sea su condición se les ve muy nobles y hospitalarios.

 

            Dejamos atrás el distrito Lamjung en un alto, cuando llegamos a este punto después de una subida hay una curva y tienes una vista preciosa del río y el pueblo de Tal al fondo, aquí el valle se ensancha y a la altura del pueblo hay una cascada guapísima, comemos aquí, estamos un par de horas y sobre la una de la tarde proseguimos el camino.

 

    

Siempre siguiendo el río, nos adentramos cada vez más en el valle que se va estrechando.

 

 

            En esta etapa hemos cruzado cuatro puentes tibetanos, uno de ellos bastante largo.

 

            Después de alguna que otra parada hemos llegado a Dharapani a las tres y cinco, el lodge Tibet Lhasa, que es donde estamos, tiene agua caliente en las duchas, todo un lujo. Pronto nos traerá Prem el menú para elegir la cena, como siempre, y solo son las cinco.

 

 

 

 

9 de Octubre, 4º del trekking, Dharapani - Chame.

 

 

            Nos levantamos como cada día a la seis y cuarto, nos preparamos, desayunamos y salimos a las siete y media de Dharapani.

 

            Seguimos, como todos los días hasta hoy, el río. Hacemos un descanso en Danaqu y saliendo del pueblo nos encontramos con un puente de madera.

 

 

Después de cruzarlo el camino se divide en dos, el de la izquierda subiendo y el otro, hacia la derecha, sigue el río por abajo. Nosotros optamos por subir, ya que “voy sobrada”, Prem dijo que las vistas eran más bonitas, pero fui yo quien eligió y por poco no saco la lengua, bueno, más que la lengua el hígado.

 

 

 

            Subimos quinientos metros, yo subí despacio, haciendo mis paradas, el camino iba por dentro de un bosque de robles y pino negro. Llegamos a Temang y paramos a tomar un té y unas galletas con chocolate, por cierto buenísimas.

 

 

Aquí Prem nos dice que ya está la subida, que a partir de ahora no había más subida. Joder, menos mal que no iba a haber más subida, al fin llegamos a Thanchowk a las doce menos cuarto, hora de comer, al restaurante Himalaya, donde me comí una sopa de champiñones que es la mejor que me he comido en mucho tiempo.

 

 

Nos fuimos a las dos menos veinte y llegamos a uno de tantos puentes tibetanos donde tuvimos que esperarnos un buen rato, ya que un rebaño enorme de cabras estaba al otro lado, y los pastores se las estaban teniendo con ellas porque no había manera de entrarlas en el puente. No les debía gustar porque al moverse el puente se sienten inseguras. Cuando entran unas cuantas, las otras, más o menos, las siguen. Pues estuvimos un buen rato esperando, cuando consiguen pasar, nosotros camino arriba, para variar.

 

 

 

Tiene unas vistas guapísimas sobre el valle, después el camino se ensancha y nos explica Prem que están haciendo una carretera, que hace tiempo que está empezada, que irá desde Manang a Besisahar. Este camino termina en la ruta inferior, en la última bajada antes de incorporarse se ve Koto, el pueblo que hay antes de Chame. Es un sitio precioso, con una cantidad de pinos increíble y antes que se me olvide, por un momento vimos el Annapurna II, 7937 metros, le hicimos una foto espectacular.

 

 

 

Cuando llegamos a Koto, Prem tuvo que pasar por las oficinas del ACAP, Annapurna Conservation Area Project, y luego, al entrar en el pueblo de Chame, por los militares a presentar los papeles. Tuvimos que firmar en dos libretas pero ningún problema. Llegamos a Chame a las tres de la tarde y nos alojamos en el lodge Himalayan.

 

 

 

De todos los días que llevamos solo hemos tenido agua caliente en Dharapani. Aquí el agua está tan helada que he cogido una galipandria de narices y encima fue un día bastante durillo.

 

 

Aparte de eso, vamos conociendo personas con las que coincidimos en los lodges, normalmente hacemos las mismas etapas y también por el mismo camino. Parece una romería, y no exagero. Hay grupos multitudinarios, de veinte personas, de catorce, de doce, otros más reducidos, franceses, canadienses, españoles y una chica suiza que va sola.

 

Hay un grupo de Palencia, muy agradables, que aparte de hacer el trekking quieren ascender al Chulu East, con tres chicos de la Seu d’Urgell también nos saludamos cada vez que nos encontramos y luego un grupo de catalanes y vascos que no son más tontos porque no se entrenan, el único que se salva es el guía, un chico argentino que es el mas agradable de todos, y eso que lo diga yo!!!!

 

 

 

10 de Octubre, 5º del trekking, Chame - Pisang.

 

 

            Hoy hemos salido un poco más tarde, ayer no pedimos el desayuno y por lo tanto sirven primero a los que lo pidieron. Bueno, salimos  a las ocho menos cuarto y nos encaminamos hacia el puente que está a la salida del pueblo.

 

            No he dicho que Chame es grande, a comparación de muchos de los pueblos por los que hemos pasado o estado. Cruzamos el puente y cogemos el camino a la derecha del río, bastante amplio.

 

 

 

            Pasamos por un pueblo, a una hora y media de Chame, que se llama Bhratang donde paramos a hacer un té y nos comemos una manzana buenísima.

 

Vamos subiendo, poco a poco, siempre a lado del río, el camino se va estrechando y pasamos por un trozo donde está excavado en la roca con un acantilado sobre el río.

 

 

 

Seguimos subiendo y nos adentramos en un bosque de pino precioso, siempre en subida, pero se hace ameno, salimos del bosque y el camino empieza a bajar, al cabo de un rato hay un restaurante en un llano donde paramos a comer. Un poco antes de llegar vimos la Puerta del Paraíso, Oble Dome, y el Annapurna II. El sitio se llama Dhukure Pokhari.

 

 

 

Después de comer nos ponemos en marcha y al rato de andar pasamos por unos lagos.

 

Ya llegando a Pisang, al cruzar un puente, Prem nos señala el Annapurna IV, 7525 metros, impresionante la vista, se veía perfectamente, sin nubes, hicimos fotos, claro, y después entramos en el pueblo.

 

 

 

Por cierto, está el Lower Pisang, que es donde nos alojamos en el lodge Maya, y, cruzando el río, el Upper Pisang, colgado en la montaña. Hay una buena subida y en la parte más alta hay un monasterio budista que estuvimos visitando.

 

 

 

Después de un descanso en el lodge y cenar nos fuimos a la habitación. Aquí empieza a hacer más frío.

 

 

 

11 de Octubre, 6º del trekking, Pisang - Manang.

 

 

            Salimos a las siete y media con mucho aire frío pero muy despejado. Es el primer día que tenemos un cielo limpio de nubes. Hay pocas subidas, solo un collado donde hay unos tenderetes de todo un poco, es el día donde estamos viendo más montañas, Pisang Peak ( 6081 metros ), Chulu East ( 6300 metros ), Annapurna II ( 7937 metros ), Annapurna IV ( 7525 metros ) y Annapurna III ( 7555 metros ).

 

      

 

            Hemos parado a hacer un té en Hongde donde hay un pequeño aeródromo, continuamos el camino, que es el más llano que hemos hecho hasta ahora.

 

 

            Llegamos a Braga, un pueblecito muy pintoresco donde hay un monasterio arriba del todo. Este monasterio budista tiene seiscientos años de antigüedad y nos dejaron visitarlo. Aparte de los monjes y un lama también estaban rezando mujeres y hombres del pueblo. Un monje nos explico que hacia seis días que estaban rezando por una conmemoración. El lama, por el hecho de haber dado un donativo, nos bendijo y nos colocó unos cordeles de color naranja en el cuello para darnos suerte. Después nos invitaron a un té tibetano, con manteca de yak.

 

    

 

            Nos quedamos a comer en el restaurante Bhuda, en el pueblo de Tangje que está en el camino por debajo de Braga, y después nos llegamos hasta Manang.

 

Nos alojamos en el lodge Yeti. Después de ducharnos y descansar un rato, Prem nos llevo a visitar el lago que forma el glaciar del Gangapurna y después a dar una vuelta por el pueblo.

 

 

 

            Después nos fuimos hacia el lodge pues hacía mucho aire y un poco de frío y con el resfriado que llevo encima, la verdad, me apetecía estar en un sitio calentito. El lodge tiene las habitaciones en la planta baja y el primer piso, en el segundo piso está el comedor y una salita muy acogedora con todo de cristaleras con vistas a las montañas. Tiene una estufa de leña en medio y todo de bancos bajos y mesas de madera, igual de bajas, bastante nuevas y decentes para lo que nos tienen acostumbrados.

 

 

 

12 de Octubre, 7º del trekking, Manang.

 

            Este día es de “descanso” para aclimatar a la altura, nos hemos levantado a la misma hora, desayunamos y a las ocho Prem nos ha llevado a un monasterio que está a cuatrocientos metros de desnivel. Un paseo, vaya. Sin mochila ni nada de peso, pero bueno, cuatrocientos metros a está altura se notan.

 

 

 

El día amaneció despejado y con sol y desde el monasterio se tiene una vista increíble sobre el valle de Manang y los Annapurnas II, IV y III. También se ven el Tilicho Peak (7135 metros) y el Gangapurna Himal (7454 metros). Hasta se ve una punta del Manaslu.

 

      

 

El monasterio, Praken Gompa, está excavado en la roca, allá viven un lama, Deshi, y una mujer que hace treinta y cuatro años que no bajan de ahí arriba. Les suben la comida y las medicinas que precisan, el lama por cien rupias hace una ceremonia a los visitantes, puja.

 

 

 

A las diez y veinte ya estábamos de vuelta al lodge.

 

            Después de comer nos hemos echado una siesta y luego hemos ido a telefonear.

 

            Después de cenar, a las siete, nos vamos a la habitación a preparar las mochilas para el día siguiente, como cada día, claro. Andar hemos andado, pero dormir también dormimos un montón.

 

 

 

13 de Octubre, 8º del trekking, ManangYak Kharka.

 

 

            Esta mañana hemos salido más tarde que nunca, Bhairab lleva días que no se encuentra bien, tiene dolor de garganta y esta mañana se ha levantado con fiebre. Ayer le compre unas pastillas de ibuprofeno y paracetamol y le dije que se las tomara, pero son un poco reacios a tomar medicinas, pero esta mañana se las ha empezado a tomar cuando se ha visto tan mal. Prem le ha dado una pastilla para la fiebre y después se ha tomado las que le compre ayer, luego hemos esperado a que le hiciesen efecto y a las ocho y diez salíamos del lodge.

 

Nos encaminamos hacia Tengi, todo en subida, vamos poco a poco ya que Bhairab todavía no está bien y todo es subida hasta Gunsang. También vamos lentos por la altura, para aclimatarnos mejor, aquí en Gunsang estuvimos una hora tomándonos un té y esperando a Bhairab, al que le costo llegar, pero ya hacia mejor cara.

 

 

 

Después de descansar seguimos el camino, que ya era un poco más descansado, hacía alguna subida pero también planeaba un poco y te puedes recuperar algo. A poco a poco vamos siguiendo, cruzamos un puente de esos tibetanos que se mueven tanto, vamos haciendo camino hasta Yak Kharka y aquí nos quedamos en el lodge Gangapurna.

 

 

            Aquí empieza a hacer frío de verdad, hace mucho aire y eso hace que tengas una sensación de más frío, comimos a las doce y media. Ha sido una etapa corta.

 

Después nos hemos echado una siesta de dos horas y hemos subido a una salita que tienen en el lodge con estufa de leña incluida. Pero se cuela el aire por todos lados. Cerramos las cortinas, pero todo y con eso estamos con el forro y la chaqueta puestos.

 

 

 

14 de Octubre, 9º del trekking, Yak KharkaThorung Phedi.

 

 

            Otra etapa corta, salimos a las ocho y diez y camino arriba hasta pasar un puente que nos lleva hasta Churi Leder, 4000 metros, desde que salimos de Manang ya voy notando que necesito más oxigeno para los pulmones, por eso tienes que ir más despacio de lo que vas habitualmente.

 

            Bueno, vamos siguiendo el camino chano chano hasta pasar otro puente, pasado este subimos una pendiente muy pronunciada hasta llegar a un resalte con una casa de té donde paramos un rato.

 

    

 

            Después de descansar fuimos tirando por el camino con sus bajadas y subidas hasta llegar a las once y diez a Thorung Phedi.

 

 

 

            Menos mal que hace sol porque hace aire y a esta altura ya hace frío, esta noche ya veremos la rasca que pasaremos. Yo estoy nerviosa, bueno, muy nerviosa, por mañana, pero espero que conforme vaya subiendo me vaya tranquilizando.

 

            Después de comer, para aclimatarnos, nos dice Prem que subamos un poco, el poco ha sido subir hasta el High Camp, unos trescientos metros de desnivel.

 

 

 

 

15 de Octubre, 10º del trekking, Thorung PhediThorung La - Muktinath.

 

 

            Prem nos despierta a las cuatro y media en punto, después de una noche pésima, sin poder dormir mucho, a las cinco desayunamos, es un decir, y a las cinco y media empezamos a andar.

 

Primero hasta el High Camp, trescientos metros, y pasado este seguimos camino arriba hacia el collado de Thorung La. No hacía ni quince minutos que habíamos pasado el High Camp cuando nos cruzamos con gente a los que bajaban por el mal de altura. Había otros que subían montados en caballos, sobretodo un austriaco de doscientos kilos, con el que habíamos coincidido en varios lodges.

 

Aparte de estas anécdotas, hemos seguido el camino sin ninguna incidencia por el mal de altura, muy lentamente, chano chano, nos paramos en una casa de té, teahouse, donde hacía un frío que pelaba y donde estuvimos un rato.

 

 

 

Seguimos hacia el collado donde llegamos a las tres horas y media de haber salido, novecientos cincuenta metros de desnivel.

 

Con mucha alegría nos hicimos fotos y nos tomamos otro té, y cosa curiosa, en la puerta de la teahouse había un cartel de presos vascos a casa, Euskal presoak euskal herrira.

 

 

 

Después de estar otro rato empezamos a bajar, es el día más duro desde que hemos empezado el trekking, mil metros de subida y mil setecientos de bajada.

 

 

 

Una hora antes de Muktinath nos paramos a tomar una cola, todavía nos queda una hora hasta el pueblo y estoy reventada, sobretodo de las rodillas, y eso que me he puesto la rodillera.

 

Cuando llego al lodge, que se llama Nightingale (ruiseñor), lo único que hago es ponerme en la cama, ni como ni nada, pues llegamos a la una del mediodía.

 

Tengo mucho frío, después de dormir dos horas me ducho con agua templada, es un privilegio ya que tenemos cuarto de baño en la habitación. Sigo teniendo frío, no estoy fina, con un resfriado que tengo encima, entre lo que sudo cuando andamos, tanto si hace buen tiempo como si no, en las subidas sudas y las bajadas, o si paras, te enfrías y luego las duchas de agua fría en los lodges, y en los pueblos o aldeas más altos dentro de la habitación hace un frío del carajo.

 

Después de ducharme salimos a dar una vuelta por el pueblo, tiene una calle principal llena de lodges y tenderetes de recuerdos. Cuando das una vuelta ya está todo visto, nos vamos al lodge y nos tomamos un té con limón buenísimo, para la garganta me ha ido de perlas.

 

 

 

El pueblo donde está el lodge se llama Ranipauwa y está tocando al conjunto de Muktinath.

 

 

 

16 de Octubre, 11º del trekking, Muktinath – Kagbeni - Marpha.

 

 

            Nos levantamos a las seis y media, y como siempre Prem nos trae un té a la habitación. Después de desayunar vamos a visitar el complejo de Muktinath. Es un conjunto de monasterios y templos, Temple Site, de las dos principales religiones de la zona, budismo e hinduismo. Aquí esto seria impensable.

 

      

 

            Después nos fuimos al lodge a recoger las cosas y salimos a las nueve menos cuarto y fuimos por pista hasta Kagbeni.

 

 

 

            Después de dos horas andando hemos comido aquí y hemos visitado el pueblo. Kagbeni es un pueblecito muy bonito que está en un sitio estratégico, a la entrada del Alto Mustang, que es territorio protegido.

 

Cuando visitas el pueblo, donde se acaba por el lado del río hacia el norte, hay un cartel que pone ‘Alto, área restringida, Alto Mustang’.

 

 

            Otra cosa que me hizo gracia fue un restaurante M de MacDonalds y debajo ‘ustang gate way’ y más abajo ‘Donalds’, tenían también Internet y teléfono, vaya, que están a la última.

 

 

            A las doce y media salimos para Marpha, primero por un camino al lado del río y más tarde por el mismo cauce.

 

 

 

            Después de tres horas llegamos a Jomosom, se hace largo, entre el viento que nos viene de cara y las piedras del río. Cuando pasamos por el pueblo Prem debe presentar los papeles en el control de los militares, ahí le exigen los papeles a Bhairab y le registran la mochila, la verdad es que nos llevamos un buen susto pero no paso de ahí.

 

 

 

Cuando llegamos a Marpha ya son las cuatro y veinte, nos alojamos en el lodge Snowleopard, Marpha es un pueblo muy bonito, aquí es el primer pueblo donde se ven tiendas de recuerdos con un poco de cara y ojos, es bonito y lo más limpio que hemos visto hasta ahora.

 

 

 

 

17 de Octubre, 12º del trekking, Marpha.

 

            Nos tenemos que quedar a la fuerza a descansar, tengo la rodilla hinchada, la de siempre, y el tobillo izquierdo también. Me estoy tomando antiinflamatorios y a ver si con un día puedo recuperarme algo, por lo menos que llegue hasta Pokhara.

 

 

            Después de comer subimos a la habitación y nos echamos un rato, debo cambiar de posición ya que tengo el culo cuadrado, desde las siete de la mañana que estoy en el comedor.

 

            No estoy bien, cuando nos levantamos decidimos que debemos hablar con Prem, la rodilla y el tobillo están un poco mejor, pero no para andar como todos los días. Si no, seguiría igual o peor en el siguiente pueblo.

 

Se lo decimos a Prem y hay dos opciones. La primera es volver hasta Jomoson e ir en avioneta hasta Pokhara, la segunda es alquilar un caballo hasta Beni, sin pasar por Ghorapani y Poon Hill, y coger un autobús hasta Pokhara. Nos decidimos por la segunda opción, pues ya que ninguna de las dos me gusta, es la que, más o menos, nos permite ver algo más, aunque debemos acortar la ruta por el Santuario del Annapurna. Pero, que le vamos a hacer, o esto o avión. Ya está, una vez decidido, Prem hace las gestiones pertinentes y nos dice lo que nos va a costar el caballo y su guía, aceptamos y quedamos a las ocho para salir del lodge.

 

 

 

18 de Octubre, 13º del trekking, Marpha - Kalopani.

 

 

            A la hora de siempre a desayunar, después esperamos un rato al caballo, el cual llegó puntual. La verdad, es que cuando vi el caballo, no me hizo ninguna gracia, me ayudaron a montar y ala, camino p’alante.

 

            Conforme vamos haciendo camino cada vez me gusta menos eso de ir a caballo, el camino se hace a veces más estrecho, más ancho, piedras, subidas, bajadas, en los empedrados de los pueblos que pasamos resbala, y también por dentro del río, las bajadas muy pronunciadas con rocas se me ponen los pelos de punta. Voy de una pieza, el señor del caballo y Prem siempre me dicen ‘No Problem’, pero realmente es ‘Si, problem’. Voy acojonada.

 

 

 

            Bueno, como tengo dos días más de caballo ya iré escribiendo esta ‘apasionante experiencia’.

 

            A parte de todo esto el paisaje de Marpha hasta Kalopani es fantástico, parece que vas entrando en la Suiza del Nepal, siempre por el camino al lado del río Kali Gandaki, que es el mismo desde Kagbeni. A veces vas por el mismo lecho del río.

 

 

 

            Pasamos por Tukuche, donde hay una destilería, y vemos el Tukuche Peak, 6920 metros.

 

 

En Larjung paramos a comer sobre las once de la mañana y seguimos por el río hasta Sokung. Es muy bonito, las casas, el paisaje boscoso de pino negro y una imagen del Dhaulagiri, 8167 metros, una mole impresionante.

 

 

 

De Marpha a Kalopani parece que estas en otro Nepal, esta parte parece más rica en todos los sentidos, parece que se saben vender mejor al turista y lo cuidan todo más, está más limpio.

 

El lodge se llama ‘Kalopani guest house’, la verdad es que parece que estemos en el ‘Palace’, tienen las habitaciones con un baño bastante decente y agua caliente.

 

 

Tenemos la suerte de ver desde el lodge el Annapurna I, 8091 metros, el Fang (Baraha Shikhar), 7647 metros, y el Nilgiri, 6940 metros. La puesta de sol con los rayos rojizo no tiene nombre, cuando llegamos estaba totalmente cubierto, pero al final hemos tenido la suerte de verlo.

 

  

 

 

19 de Octubre, 14º del trekking, Kalopani - Tatopani.

 

 

            Después de desayunar nos fuimos a la suite de Kalopani a buscar las cosas, de esta habitación me acordaré toda la vida.

 

El caballo ya me estaba esperando afuera, la verdad, cada vez que tengo que subir y bajar del caballo su dueño, sobre todo cunado subo, me pone las zarpas en el culo, siempre en el culo, y no se le escapa ni una.

 

A parte de esto, el día ha sido muy largo, nueve horas, de las cuales ocho y media a caballo, tengo el culo cuadrado y dolor en la espalda de la tensión nerviosa. El camino se las traía, un acojone encima del caballo, horroroso, he dejado de hacer muchas fotos y es una lastima ya que el paisaje se lo valía, hay mucha vegetación selvática, jungla.

 

 

 

Hemos visto bambú, muchas plantas con flor, otros son arbustos gigantes y lo que más me ha llamado la atención es la planta de navidad que es un arbusto, de esos que digo yo gigantes, y algunos tienen las flores rojas, es espectacular verlas tan grandes.

 

    

 

            Hemos llegado a Tatopani a las cuatro y media, la última media hora he ido andando, voy a caballo por la rodilla pero cuando bajo de él no puedo andar de lo que me duelen, hasta que no me caliento un poco no puedo andar, así que he aprovechado la última bajada que había para no volver a subir. ¡He llegado a Tatopani andando!

 

 

 

            En el lodge donde nos lleva Prem, The Old Kamala, hay muchas escaleras, demasiadas para mí, la habitación es bastante cutre, comparada con la de ayer, lo más positivo es que tiene baño dentro, que para mis rodillas es estupendo.

 

 

 

            Nos mudamos de ropa y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo. Prem nos llevo a ver unas piscinas de agua caliente, Hot Spring, que son naturales, hay mucha gente bañándose, como nos dejamos los bañadores en casa pues no nos podemos bañar.

 

 

 

 

20 de Octubre, 15º del trekking, Tatopani - Beni.

 

 

            Cuando suena el despertador está lloviendo a mares. Se ha pasado toda la noche igual, nos levantamos y vamos a desayunar. Prem nos dijo que esperaríamos un poco a ver si paraba, todos los treks esperan también, pero sobre las nueve menos cuarto Prem decide que partamos ya que no tiene pinta de dejar de llover, sigue igual o incluso más, así que nos ponemos en marcha.

 

 

Yo en caballo, claro, enseguida me pongo chorreando ya que no me puse los pantalones de gore-tex. Así que ha sido un día horroroso, para mí más que para ellos porque al estar ahí sentada, sin moverme y chorreando he cogido un frío que te cagas.

 

 

Además, si ya tenía miedo en el caballo, hoy más porque resbala, los caminos están llenos de agua, riachuelos que atraviesan el camino y los cuales tenemos que cruzar como podemos. Hay veces que el agua baja con mucha fuerza, los caminos estrechos cuando llueve se van deshaciendo, así que entiendo que a menudo desaparezcan. Lo he pasado fatal hasta la hora de comer en Tiplyang.

 

 

Sobre las once me cambié de ropa, me puse los pantalones de gore-tex, las mallas y calcetines secos. Estaba helada.

 

Después de comer nos hemos vuelto a poner en camino, mientras tanto vimos varios treks que, a la vista del tiempo, habían decidido no subir a Ghorapani e ir directamente a Beni como nosotros.

 

También nos enteramos por los porteadores del grupos de catalanes y vascos que vendrían a buscarlos en dos todoterrenos, pero nos dijeron que un camino se había inundado por un afluente del Kali Gandaki, el Beg Khola, y no podrían llegar hasta el pueblo.

 

 

 

Bueno, nosotros nos ponemos en camino, que según Prem, es llano y ancho. De hecho es como una carretera, sin asfaltar claro, ya voy más tranquila. Tiene razón Prem, ahora contemplo más el paisaje, es una pasada de bonito, la vegetación, mil y una plantas diferentes y árboles, en las rocas no hay espacio para tantas plantas.

 

 

 

Sigue lloviendo, las botas, que antes no he dicho que estaban chorreando, pesan un huevo. A llegar a Raghughat para de llover, estamos a una hora de Beni.

 

 

Seguimos y, efectivamente, al cabo de una hora de reloj estamos en Beni con el control de militares y policía para variar, la verdad es que tienen tomado todo el país, con la excusa de la guerrilla maoísta tienen a todo el personal civil en un puño.

 

Llegamos a la cuatro de la tarde y nos alojamos en un lodge, Dolphin, de lo más cutre de los que hemos estado, junto con el de Besisahar. Igual de feos, los pueblos y los lodges.

 

 

 

Teníamos cama de matrimonio y baño dentro de la habitación, el baño, no quiero ni acordarme, sucio, asqueroso, escueto (rònec en catalán),  roñoso y por el dormitorio se paseaban cucarachitas muy monas ellas, bueno, mejor no sigo.

 

 

 

Después de cenar aparecen un yanqui y un nepalí que vive en Estados Unidos, el yanqui se presenta y nos pregunta de donde somos, cuando se lo decimos nos pregunta si estamos de acuerdo con el ingreso de Turquía en la Unión Europea, este como mínimo es de la CIA, muy raro este tío, el otro se ve más normal, vive en Estados Unidos con una argentina y quiere que le hablemos en castellano, pero no se entera de nada, bueno, nos fuimos a dormir.

 

 

 

21 de Octubre, 16º del trekking, hacia Pokhara.

 

 

            Por fin se acabo el trekking, sobre todo por el caballo. Hoy cogemos el autobús para Pokhara, donde estaremos un día y medio.

 

            Nos vamos a la parada de autobuses y por el camino nos encontramos con el grupo de catalanes y vascos que van a hacer lo mismo que nosotros. Bueno, a ellos la empresa les pone un autobús de turistas solo para ellos y nosotros iremos en transporte público.

 

            Casi todos me preguntan como estoy y es de agradecer, no son tan tontos como parecían. Hoy también es el último día que estaremos con Bhairab, mañana se vuelve a primera hora a Katmandú mientras nosotros nos quedaremos en Pokhara con Prem.

 

            A las nueve sale el autobús de Beni, el día sigue muy nublado y seguro que lloverá, tiene toda la pinta. El autobús no tiene desperdicio, más viejo imposible, por dentro está destartalado, la puerta que separa el conductor y los asientos de ‘primera’ del resto la tienen atada con un cordel, porque si no se abre continuamente. Tampoco tiene cristal, nosotros vamos sentados en la primera fila al lado de la ventana, en realidad es una puerta que baila de mala manera, y la plancha del suelo está levantada, toda para arriba, que si te caes o te cogieras por casualidad te haría un buen tajo.

 

  

 

            A parte de esto, el viaje en autobús por el Nepal es toda una aventura. Cinco horas de viaje y de emociones fuertes, en varios tramos se vuelve la carretera, sin asfaltar, tan estrecha y con cascadas de agua que caen sobre ella. Y el autobús tiene que vadear como puede y seguir, la verdad es que tienen mucha práctica y ellos ni se inmutan, los del país claro. Este tramo llega hasta un puente cerca de Baglung. La otra mitad hasta Pokhara es asfaltada, pero entre que el autobús no tira más y las paradas que hacemos, llegamos a Pokhara a las dos de la tarde.

 

 

 

            Cogemos un taxi hasta el hotel, Hotel Barahi, de categoría, es bonito, con mucho jardín y una piscina guapísima, pero sigue lloviendo, dejamos las cosas y nos fuimos a comer.

 

 

            Prem nos llevo a un restaurante al lado del lago, Boomerang, con una vista muy bonita y encima está muy bien. Me comí una ensalada de calamares, buenísima, y pollo a la ‘no se que’.

 

Después nos fuimos al hotel a ducharnos y estirarnos un rato hasta las seis de la tarde que quedamos con Prem. A las seis ya estábamos en el hall del hotel y Prem y Bhairab también. Nos llevaron a un restaurante típico turístico de cantos y danzas nepalíes, Moondance Restaurant and Pub, y a las ocho y cuarto nos fuimos al hotel.

 

Seguía lloviendo. A Bhairab le regale mis dos bastones, que había usado cuando se encontró mal y le habían gustado, y Josep le dio sus botas.

 

           

 

22 de Octubre, Pokhara.

 

 

            Bhairab ya se ha ido a las siete. Nosotros hemos quedado con Prem para ir a visitar algunos monumentos y otras cosas de interés. Sigue lloviendo, es el tercer día consecutivo.

 

            Nos lleva en coche porque las distancias son largas.

 

            Primero visitamos una zona de templos, Binde Bassin Temple. Está lleno, es sábado, y los creyentes van a rezar y a hacer ofrendas a los dioses.

 

 

 

            Después nos lleva a una cueva y parque, Mahendra Gufa, que la verdad, no tenia ningún interés por dentro y por fuera era como un bosque y había muchas plantas, estaba bastante cuidado y tenían preparadas varias barbacoas para que la gente pueda pasar el día allí, está bien. Al salir, nos estábamos tomando un refresco en un quiosco y se acercó un nepalí a hacernos una foto con su teléfono móvil.

 

 

 

            Después fuimos hacía un monasterio budista, Tibetan Buddhist Monastery, que estuvimos visitando, en sus alrededores había las arañas más grandes que he visto nunca, como no las pueden matar.

 

 

 

            Luego nos llevo al desagüe del lago, Devi Falls. Por este punto sale el agua del Phewa Tal. Sale con mucha fuerza y ha hecho en la tierra unos agujeros muy curiosos. De la fuerza con que baja sale un vaho, que es la espuma del agua, es muy bonito. El agua se mete por una brecha y desaparece.

 

 

 

            Después cruzamos la calle y, pagando claro, fuimos a ver donde desaparece el agua. Bajamos unas escaleras y encuentras un templete hindú. Seguimos unas cuantas escaleras más y después por un pasillo bajito, tenias que andar agachada y por el techo iba cayendo agua. Al salir del pasillo hay una sala grande con otro tramo de escaleras que bajan. Al fondo hay un mirador donde se ve la brecha por dentro y unos agujeros donde desaparece bajo tierra. Es curioso y a la vez bonito de ver, es de las cosas que más me han gustado de lo que hemos visto hoy.

 

 

 

            Nos fuimos a comer por allí cerca y por último nos fuimos a un embarcadero en el lago. Nos montamos en una barquita para acercarnos a la isla donde hay un templo hindú, Varahi Temple.

 

 

 

Después de un rato nos fuimos hacia el hotel.

 

Estuvimos descansando hasta las cuatro, hora en la que habíamos quedado con Prem. Mientras tanto Josep fue a la lavandería a buscar la ropa que habíamos llevado el día anterior, toda la ropa mojada de la lluvia y ya de paso llevamos también toda la ropa sucia, ya que mojada se hubiera enmohecido.

 

Más tarde nos fuimos a dar una vuelta por la calle de las tiendas, agobian un poco con el comprar y el regateo, que no estamos acostumbrados. Compramos dos fundas para las mochilas, a ver si la próxima vez no calan y dejan la mochila chorreando. Nos encontramos en una tienda a uno de los catalanes que van con el guía argentino, me preguntó como estaba, nos dijo que era de Martorell y de su centro excursionista, que le gustaba mucho la fotografía, sobretodo las diapositivas, bueno, estuvimos hablando un rato con él y acto seguido nos fuimos a la cita con Prem.

 

Otra vez nos lleva a otro restaurante con espectáculo folclórico nepalí, Fewa Park Restaurant, cenamos y nos fuimos al hotel, al día siguiente nos teníamos que levantar temprano.

 

 

 

 

 

23 de Octubre, Pokhara - Katmandú.

 

 

            Prem está en el hotel a las seis y media. A las siete tenemos que estar en la estación de autobuses. Desayunamos rápido y marchamos en taxi hasta la estación. Hay mucha gente ya delante de los autobuses. Prem nos dice al que tenemos que subir y a las siete y media salimos de Pokhara.

 

 

            Esta ciudad me ha gustado más que Katmandú, pero de largo, más limpia, más bonita y no tanto caos circulatorio ni contaminación.

 

            El autobús es más nuevo y moderno que los dos anteriores, pero de todas maneras el conductor, o conductores, están como cabras, adelantan tanto si hay curva como si es recta, como si viene alguien o no. Tienes que contemplar el paisaje si no quieres que te de un infarto.

 

            Ocho horas de viaje tal y como conducen es un viaje de aventura, hicimos dos paradas.

 

La primera a las nueve y media, a hacer pipi y poca cosa más. La segunda a las once a comer.

 

 

Sobre las dos de la tarde llegamos a la periferia de Katmandú. Cuarenta y cinco minutos de caravana para llegar a la estación de autobuses. Que caos circulatorio hay en Katmandú. Cogimos un taxi que nos llevó al hotel, es horrible la circulación.

 

 

Llegados al hotel, el mismo que a la ida, Prem hizo las gestiones para que nos dieran la habitación y nos subieran la bolsa con ropa que habíamos dejado antes del trekking en consigna. Subimos las cosas y bajamos a despedirnos de Prem. Josep le dio sus bastones y las barritas energéticas que nos quedaban, que había probado y le habían gustado. Así que nos despedimos después de tantos días juntos. Él ahora tiene seis días de fiesta antes de ir con un trekking a la zona de Lantang.

 

            Nosotros nos fuimos a duchar y descansar un rato del viaje-aventura. Sobre las siete salimos a dar una vuelta antes de cenar, que por cierto, el restaurante al que fuimos no mató mucho, demasiado turístico, pero bueno, que le vamos a hacer.

 

            Después nos fuimos al hotel.

 

 

 

24 de Octubre, Katmandú.

 

            Primer día sin horarios ni quedar con nadie. Nos dedicamos toda la mañana a comprar regalos, que es una cosa que tenía ganas que ya hubiera pasado, ya que regatear no es mi fuerte ni de Josep.

 

            Así que fuimos por faena, compramos para Basi, Elena, Mari, para mi madre y la de Josep. Un pantalón para Fedra y dos bolsos, uno para Fedra y otro para Ona. Fuimos al hotel a dejarlo todo y pensamos que ya seguiríamos pasado mañana, que tenemos otro día libre.

 

            Nos dimos otra vuelta antes de comer y sobre la una de la tarde fuimos a un restaurante nepalí, Himalayan Sherpa Restaurant, recomendado por la guía del Routard. La verdad que muy bien. Comimos mucho y bueno por unas novecientas rupias los dos, diez Euros aproximadamente. Yo comí una mezcla de legumbres, verduras, patatas y arroz buenísimo y detrás un cordero con una salsa hindú que picaba un montón, Josep un plato típico tibetano, que, para variar, no se pudo terminar y estuvo lleno toda la tarde.

 

            Así que después nos fuimos al hotel casi toda la tarde y decidimos que para cenar poca cosa. Salimos a las siete y fuimos a comernos unas pizzas por allá las ocho. Estaban muy buenas, finitas, como nos gustan, acertamos el sitio, Mickey Pizzas Hut. Yo la pedí de pollo y Josep de atún. Nos bebimos una coca cada uno y nos fuimos más contentos que un gínjol, trescientas setenta rupias los dos, cuatro Euros, vaya, una ganga. Y después a dormir.

 

 

  

25 de Octubre, Valle de Katmandú.

 

    

 

            A las nueve estábamos esperando a la puerta del hotel a Dil, Dil Pahari de la agencia local, Buddha Treks, que nos organizó el trekking y las visitas, y al guía que nos tiene que acompañar durante la mañana ya que es el último día, según el programa.

 

            A las nueve y cinco aparecen los dos y Dil desaparece enseguida. El guía es el mismo que nos acompaño el primer día y habla español.

 

            Cogemos un coche y vamos a visitar la estupa más grande de Nepal, Boudhanath. Allí está el Pequeño Tibet, llamado así por la cantidad de refugiados tibetanos, de cuando la invasión china, que se han instalado a su alrededor. Hay un montón de tiendas de tibetanos. Me gusto mucho, además de las tiendas hay un monasterio que se puede visitar.

 

      

 

            A continuación fuimos hasta Pashupatinath, al lado del río. Es el principal sitio de cremaciones a orillas del río Bagmati. Es espantoso. Cuando llegamos estaban quemando dos cadáveres y dos más a punto de quemarlos. Estaban preparando todo el ritual pues es un poco complicado para nosotros. Se les pone una tela blanca, si es mujer, o naranja, si es hombre. Lo normal es que la ceremonia la hagan los hombres, las mujeres se quedan un poco al margen. Igual que cuando prenden el fuego, tiene que ser un hijo o algún otro familiar masculino. Estuvimos rato a ver si ponían alguno de los dos que estaban por incinerar para ver, por curiosidad, como lo hacían. Pero, la verdad, es que fue bastante desagradable, me daba la sensación de estar violando una cosa tan intima como la muerte de un ser querido, los familiares llorando y yo y un montón más, mirando y haciendo fotos. No me gustó.

 

      

 

            Estuvimos viendo también un templo hindú lleno de monos, el río estaba sucio de lo que le echan. Entre la ceniza, bolsas de plástico y todo lo que les viene bien. Ahora bien, esta agua es sagrada, se purifican con ella, aquí no se bañan porque hay poco agua, pero se la echan por encima, como he dicho este río es sagrado, el Bagmati es un afluente del Ganges que es el río más sagrado para los hinduistas y todos sus afluentes también lo son.

 

            Más tarde hemos ido hasta Bhaktapur. Está a doce kilómetros de Katmandú, es un pueblo muy bonito y tranquilo de transito. A comparación de Katmandú es un pueblo agrícola. Nos comenta el guía que provee la mayoría de las hortalizas a Katmandú. Van muy temprano a venderlas, sobre las cuatro o cinco de la madrugada, y así vuelven temprano y se dedican otra vez al campo u otros quehaceres, como alfarería o tiendas de artesanía. En esta época están trabajando en la recogida del arroz y, en el pueblo, las mujeres están cribando para sacar la cáscara y dejar el grano solo.

 

 

            Las calles están llenas de tiendas y gente trabajando en los telares o pintando cuadros.

 

 

Las calles están bastante limpias, damos una vuelta por la Durbar Square, plaza del Palacio. Pasamos también por la zona de los alfareros, están rodando un anuncio publicitario allá mismo, bueno, no tiene importancia. Es curiosa la manera como tienen toda la plaza llena de piezas hechas secándose al sol.

 

      

 

Terminamos de dar la vuelta y nos fuimos a comer y a las dos y cuarto cogimos el coche para volver a Katmandú. Llegamos a la tres y cuarto al hotel y por la tarde hicimos el vago, para variar.

 

A las ocho de la noche salimos a cenar al Kilroy’s of Kathmandu, un restaurante también aconsejado por la guía del Routard. Este es más caro pero muy bueno. Vale la pena pasar por aquí, no me acuerdo cuanto nos costo pero yo comí unas verduras al grill con aceite de oliva que estaban muy buenas y detrás unas costillas de cerdo con una salsa también buenísimas y, para variar, nos pusieron pan, la primera vez en el Nepal que nos ponen. Bueno, eso se debe a que dos de los propietarios son franceses y se nota muchísimo, también tienen vino bueno, francés naturalmente, el local está lleno de franceses y los camareros te vienen a saludar enseguida en francés, el sitio es agradable y a valido la pena venir. Después de aquí nos fuimos al hotel.

 

 

 

 

26 de Octubre, Katmandú.

 

            Es el último día en Nepal. Aprovechamos la mañana para hacer las compras que nos faltan y pasar por la agencia para quedar para mañana para llevarnos al aeropuerto. Hablamos con Dil y nos dice que el vuelo es a las ocho y cuarto pero que debemos estar con dos horas de antelación en el aeropuerto. O sea que quedamos que a las cinco y media estaríamos en la puerta del hotel preparados. Nos despedimos y nos fuimos a comprar. Estuvimos rápido, a las diez ya estábamos. Llevamos las cosas al hotel con la mala fortuna que se nos rompió la llave de la habitación. Curiosamente no tenían ninguna copia, así que dejamos las compras en recepción y nos dijeron que por la tarde ya tendrían una copia de la llave.

 

            Para hacer tiempo nos fuimos a pasear por barrios menos turísticos y a las doce y media volvimos a comer al mismo restaurante nepalí del otro día. Fuimos al hotel a preparar las bolsas y mochilas y a las cuatro y media salimos a andar.

 

    

 

            Con eso de que debíamos levantarnos temprano, a las cinco menos cuarto, no queríamos hacer siesta y nos convenía cansarnos. Nos fuimos andando hasta Durbar Square, hicimos tiempo hasta las siete y media. Compramos queso de yak en un supermercado y vimos, por casualidad, bolsas de té más baratas que las que habíamos comprado por la mañana. Pero que vamos a hacer, siempre, en una cosa u otra, te la pegan.

 

            Lo dejamos todo en el hotel y volvimos a cenar a la pizzería Mickey Pizza Hut, que por quinientas rupias, cinco Euros y medio, nos despedimos de Katmandú la mar de bien.

 

 

 

27 / 28 de Octubre, vuelta a casa.

 

            Después de pegarnos el madrugón, nos levantamos a las cinco menos cuarto para embarcar a las siete y media, son las nueve y media cuando lo hacemos finalmente.

 

Después de haber pasado tres o cuatro controles policiales, incluidos cacheos y vaciar el equipaje de mano, a Josep lo apartan porque llevaba un paraguas. Cuando iba a entrar en la sala de embarque le para un policía y le dice que se ponga a un lado, este policía llama a otro, hablan entre ellos. A mi, que le estaba esperando en la sala de embarque, cuando veo que lo apartan, me entro un cangelo que para que. No sabia de que iba, luego me explica que le dicen que no se puede embarcar el paraguas, en la documentación ponía que si podía ir como equipaje de mano, y que lo enviaran a Frankfurt y que lo reclamemos allí. Llenan un papel, casi no saben ni escribir, y se lo dan a Josep. Él se había puesto blanco y yo no se, pero el susto que hemos tenido por el dichoso paraguas ha sido chico.

 

 

 

A final hemos salido con dos horas de retraso hacia Doha (Qatar) y llegamos a las doce, hora local, a la misma. Pasar el control de equipaje de mano y pasaportes y enlazar con el vuelo a Frankfurt, que estaba ya embarcado y esperando a los pasajeros procedentes de Katmandú. Debía haber salido a las doce y veinte y finalmente salio a las una menos veinte, o sea, hemos recuperado casi todo el tiempo perdido.

 

En teoría a las seis y seis de la tarde llegaremos a Frankfurt. Finalmente desembarcamos a las seis y veinte, tenemos menos de una hora para embarcar en el avión de Iberia, sale a las siete y veinticinco. Cuando salimos no vemos ningún cartel de transito, preguntamos a una azafata y nos confirma que en este aeropuerto no hay tránsitos, cuentan como vuelos individuales. También nos indica el terminal desde donde opera Iberia. Cogemos el tren, sin conductor, que enlaza los tres terminales y bajamos en el indicado, empezamos a dar vueltas y no vemos ningún cartel ni mostrador de Iberia, empiezan los nervios, se acaba el tiempo. Al final vemos un mostrador de una compañía charter española, les preguntamos de donde sale Iberia y nos indica que debemos salir al vestíbulo y volver a entrar en el terminal por la planta baja. Corremos. Control de pasaportes y equipajes, ven algo raro en el bolso de Josep, entra en una habitación con un policía y le registran el equipaje de mano, no hay nada. Se acaba el tiempo. Josep empieza a correr con las dos mochilas y yo le sigo más lenta. Estoy muy cansada y me duele la rodilla. Finalmente llegamos al mostrador de Iberia cuando la cola de embarque ya está en marcha. Respiramos, ya nos veíamos durmiendo en la terminal. En comparación al que nos ha traído de Doha el avión es pequeño y cutre. Llegamos a la hora a Barcelona, nos falta una bolsa, presentamos la reclamación y nos informan que nos la harán llegar a casa cuando aparezca, no pasamos ningún tipo de control, venimos de la Unión Europea y pasan hasta las maletas. Nos están esperando Fedra y Ona. Nos relajamos. Se acabo…

 

Tres días después nos trajeron a casa la bolsa que se había extraviado. Según dicen se quedo en Frankfurt, pero tenía un tajo debajo de un asa. ¿Habremos hecho de camellos sin saberlo?